Taller Experimental de Cerámica

Piezas Especiales

Orígenes

Orígenes del Taller Experimental de Cerámica

En 1962, en las calles de la colonia Roma, Alberto Díaz de Cossío comienza a gestar una idea… Un taller. En ese entonces, administraba junto con su padre una pequeña empresa de exportación de café. Sin embargo, el interés y el gusto por la cerámica llevó a Alberto a instalar en el propio departamento que compartía con su padre un pequeño taller de cerámica.

En 1964, instala el primer taller de alta temperatura en su casa de Coyoacán; la construcción de los hornos llama su atención, y con la ayuda de Hugo Velásquez construye el primero. Así crece hasta tener cuatro hornos en su hogar. En 1967, busca un nuevo espacio y encuentra el terreno que hoy ocupa en la Calle de Centenario, a unas cuadras de su casa, siendo este uno de los primeros en México que produce cerámica de alta temperatura.

Actualmente el taller desarrolla y produce gran variedad de piezas, tanto utilitarias como artísticas, además de ofrecer un espacio para alumnos y amantes de la cerámica. Con más de cuarenta años de experiencia, el Taller Experimental de Cerámica se ha convertido en lugar de visita obligado y parte de la tradición de Coyoacán.

Además, contamos con nuestra sucursal en el Bazar Sábado, en la plaza de San Jacinto en San Ángel.

Por la influencia de Alberto Díaz de Cossío se crearon más de veinte cooperativas en todo el país, contribuyendo así al desarrollo y difusión de la cerámica de alta temperatura en México.

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Fundador

Tengo cuarenta y cinco años de ser ceramista. Durante este lapso, me he desarrollado en tres vertientes: la de la enseñanza, la de la producción y la artística. Siempre he tenido la manía de generar mis pastas y esmaltes; lo mismo con los equipos y herramientas.

Creo que la cerámica es el arte de las artes, la más completa de las expresiones. Es en esta inagotable búsqueda en la que desarrollo mi trabajo. Hoy, con mis 70 años a cuestas, me encuentro en mi taller, rodeado de la familia, herederos todos ellos de mi interés en la cerámica y, sin embargo, cada quién descubriendo su propio lenguaje, sin miedo a modas y aprovechando la nobleza del material, para hacer de él a su antojo, influenciados quizá no sólo por haber crecido rodeados por hornos, tornos y barro, sino además por sus muy diversas profesiones e intereses.

Esperamos que los visitantes disfruten en nuestro Taller, lugar de encuentro de gente que ha venido de todos los rincones del mundo, del profundo placer y cariño que tiene esta familia por la creación cerámica.

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